
Detener las grietas: cómo curar correctamente las pastillas de freno Curar las pastillas de freno requiere un equilibrio preciso. Se necesita una temperatura adecuada durante el proceso de curado, pero eso es más fácil de decir que de hacer. El problema es que si la superficie de la pastilla se cura demasiado rápido, mientras que su núcleo sigue frío, eso causa problemas. Se generan tensiones internas, lo que lleva a la aparición de grietas térmicas y poros diminutos. Una vez que esto ocurre, la integridad estructural del material de fricción se pierde. Para solucionarlo, utilizamos emisores de infrarrojos de onda corta. Esto nos permite controlar con precisión las zonas de temperatura. Por qué los infrarrojos son mejores que los métodos tradicionales Los hornos convencionales solo calientan el aire. Es un proceso lento y poco eficiente. Los infrarrojos de onda corta funcionan de manera diferente: calientan directamente el material. Al ajustar la potencia y la disposición de los tubos infrarrojos, podemos controlar exactamente cómo se distribuye el calor. Se necesita una fuente de calor de alta densidad para que las resinas se unan químicamente, pero no se puede exceder ese límite. Si las lámparas tienen demasiada potencia para la velocidad del transportador, la superficie se quemará. Eso hará que los gases queden atrapados dentro del material, creando esos poros que queremos evitar. Los componentes necesarios Por lo general, utilizamos tubos halógenos de cuarzo. El cuarzo es ideal porque no se deforma con altas temperaturas, y el ciclo halógeno evita que las lámparas se agoten demasiado rápido. Asegúrese de que la tensión sea la adecuada para su planta: generalmente 230V o 400V. Los tubos de alta potencia son ideales para acelerar el proceso de curado. Pero hay un problema: esa densidad de calor ejerce mucha presión sobre los reflectores. Si estos se dañan o se ensucian, se pierde eficiencia y aparecen “puntos calientes” en las pastillas de freno.**Es necesario mantenerlos limpios y en buen estado.**Esa es la única forma de asegurar que el calor se distribuya uniformemente por toda la superficie. Mantenimiento Para que este sistema funcione bien, se necesitan termopares que respondan rápidamente. Los infrarrojos reaccionan casi instantáneamente, por lo que los controladores PID deben estar ajustados para minimizar el tiempo de respuesta. El mantenimiento es bastante sencillo. Cuando un tubo se daña, basta con reemplazarlo. Asegúrese de que los conectores estén bien sujetos; nadie quiere que haya arcos eléctricos en los terminales. Cuando las zonas de infrarrojos estén configuradas adecuadamente, las grietas desaparecerán. La resistencia de las pastillas de freno permanecerá donde debe estar.