
¿Por qué las lámparas infrarrojas recubiertas de oro son una solución ideal para los hornos a vapor?
Seamos honestos: los hornos a vapor representan un verdadero desafío para los elementos calefactores. Hay una alta humedad y las temperaturas varían enormemente a lo largo del día. Si utiliza lámparas de cuarzo convencionales, ya sabe cómo son las cosas: las juntas de sellado fallan, el vidrio se degrada y las lámparas dejan de funcionar. Por eso recurrimos a lámparas infrarrojas recubiertas de oro.
La magia de la capa de oro
Lo interesante de este revestimiento de oro es que no solo da un aspecto elegante, sino que también cambia la forma en que se distribuye el calor. En lugar de permitir que el calor se disipe por todas partes, el oro lo refleja hacia el filamento, dirigiendo así la radiación infrarroja directamente hacia el producto a calentar. El resultado es que el horno alcanza la temperatura deseada mucho más rápido. Pero la verdadera ventaja es la protección que brinda este revestimiento. El vapor suele “nublar” las lámparas sin revestimiento, lo que reduce su eficiencia. La capa de oro actúa como un escudo, manteniendo el tubo limpio y asegurando una potencia constante, incluso después de miles de ciclos de uso.
Elegir la potencia adecuada
Cuando selecciona estas lámparas para un uso industrial, debe equilibrar la potencia y la longitud del tubo. Si se utiliza una alta potencia en un espacio reducido, se genera un calor intenso. Esto es perfecto para cocinar rápidamente, pero también representa una gran carga para los cables. Asegúrese de que sus conectores puedan soportar esa corriente máxima; de lo contrario, los terminales se quemarán y habrá mucho tiempo de inactividad.
Algunas advertencias sobre la instalación
Estas lámparas están diseñadas para ser reemplazos fáciles, por lo que son fáciles de conectar. Pero, y esto es importante, no se pueden tratar como bombillas normales. Los tubos recubiertos de oro no toleran los aceites de la piel. Si su equipo toca el tubo con las manos desnudas, las huellas dactilares quedarán grabadas en el vidrio una vez que la lámpara se caliente. Esto crea puntos calientes, y esos puntos calientes causan grietas en el tubo. Siempre use guantes. Sin excepciones. Sí, el precio es más alto. El oro no es barato. Pero si considera cuántas menos lámparas tendrá que reemplazar y cuán estable permanecerá su horno, el costo inicial se compensará rápidamente.